Posiblemente una de las más aberrantes palabras del idioma es el pero. En realidad para nada sirve y mucho estorba en un mundo que necesita sumar en vez de restar. Por esto, la propuesta es simple: cambiemos
¡NO MÁS MÚSICA DE FONDO!
¿Cuántos ejemplos más necesitamos para comprenderlo? Solo en este blog ya costaría contar los ejemplos que hay de música como conectora emocional principal. El Tema del Verano de Del Campo, I feel pretty y Suda
